Me gustaría empezar mis comentarios con la pregunta inversa...¿ Qué no pueden hacer mis estudiantes en internet? realmente los jovenes actualmente pueden hacer cualquier tipo de actividad en internet.
Podemos ver incluso en nuestras propias casas, con nuestros hijos, todo lo que tienen a la mano con esta importante herramienta tecnológica.
Pueden principalmente bajar tareas, hacer investigaciones, compartir fotos videos, canciones, los muchachos ya no se preocupan por ahorrar para adquirir un disco de su artista favorito, solo bajan la música de internet, queman un disco y problema resuleto, pueden preparar una clase o una exposición utilizando este recurso. Quiero comentar que mi hija menor ( tiene 19 años) pasa mucho tiempo frente a la computadora, investiga, lee, ve películas, chatea con mil amigos, crea espacios de fotos, dibuja, juega, arma rompecabezas, en fin es interminable la lista de cosas que puede hacer frente a esta máquina, mismas que hacen, no lo dudo, mis estudiantes.
Ya no necesitan asistir a un concierto en vivo, lo pueden ver en internet, en fin, chatean, platican, se enamoran y se desilusionan, viajan, comparten...todo por internet.
Sobre que es lo que podemos hacer para aprovechar estos saberes en el aula, creo que primero que nada debemos tener las facilidades necesarias para que los jóvenes desarrollen estas habilidades de manera positiva, en el aula, podemos desarrollar actividades en donde se haga necesario el uso de la computadora, el internet, el dvd, etc. promover trabajos en equipo, solicitarles información extra de algún tema en especial.
Los estudiantes comparten todo lo que van encontrando en el internet, me sorprende escucharlos platicar acerca de temas como el metroflog, el messenger, el youtube, entre otras cosas y yo me quedo de ...¿ WATH? humildemente debo confesar que ellos son los que me pueden enseñar a mi de todas estas actividades, claro está que entre ellos también se ayudan y se enseñan.
Donde realizan estas acividades? generalmente lo hacen en casa, pero aquellos que viven en comunidades apartadas, lo hacen en los café internet, y muchos otros esperan la oportunidad para hacerlo en los espacios escolares.
lunes, 12 de octubre de 2009
¿Como percibo mi docencia?
Nací en el seno de un hogar magisterial por así decirlo, mis padres siendo maestros nos hicieron a mis hermanos y a mí, crecer en un ambiente con olor a gis y a libro de texto.
Somos nueve hermanos, el mayor y los dos menores son varones el resto mujeres con diferencia de edad entre un año, año y medio, nuestros juegos mas que a “las comadritas” o “las comiditas” eran jugar a “la escuelita” de esas seis mujeres cuatro elegimos la profesión de docente.
Con el gran ejemplo de docentes comprometidos y de gran vocación que tuvimos de nuestros padres hemos dedicado la mitad de la vida a enseñar niños, adolescentes y ahora, en el nivel medio jóvenes llenos de inquietudes, anhelos y frustraciones.
Inicié mi carrera docente a los 18 años como maestra de educación primaria, casi siempre a cargo de grupos de primero y segundo grado, mismos que dejaron en mí grandes satisfacciones y hermosos recuerdos, después asumí el cargo de directora, hecho que me alejó del aula y trajo a mi, nuevas y desconocidas responsabilidades. Ser maestro es para mi un hermoso regalo de Dios, algo bueno he de haber hecho para que él me premiara con esta hermosa vocación, pues considero que no hay regalo mas bello que tener a tu alrededor a cientos de niños y niñas que te llenan de su inocencia y sabiduría día a día. Es la mayor oportunidad que tengo de servir y compartir lo que se, ser partícipe de la formación de niños y niñas así como de adolescentes que se incorporan a la sociedad de manera positiva y productiva.
Hace seis años, buscaba la posibilidad de incorporarme a otro trabajo, ya que recién divorciada y con tres hijos a cargo, el sueldo de directora no era suficiente para solventar las necesidades de mi familia, fue entonces que un compañero del C.E.B. “Gregorio Torres Quintero” de Navojoa, Sonora me comunicó que se estaban concursando hora de la materia de Didáctica y Evaluación Escolar y como cubría el perfil me acerqué a la prepa y fui aceptada. Desde entonces soy maestra de nivel medio superior y he de confesar inicié llena de temores al no saber que debía hacer o como tratar a mis jóvenes alumnos, con mi primer grupo aprendí que solo hace falta disposición, preparación y vocación para sacar adelante ese gran compromiso.
Me satisface el acercamiento que logro establecer con mis jóvenes alumnos, la confianza que depositan en mí, así como verlos egresar e incorporarse a un nuevo nivel académico en el cual pondrán en práctica lo que yo les enseñé, me satisface aprender cada día de ellos, su manera de percibir la vida, su positivismo, sus anhelos, me contagian de su energía y me hacen sentir joven.
Sin embargo, me entristece darme cuenta que, desafortunadamente no todos tienen la posibilidad de seguir adelante en sus estudios, me duele ver truncados los anhelos e ilusiones de muchos de ellos que por razones económicas no pueden continuar.
Afortunadamente son más las satisfacciones obtenidas en esta hermosa profesión, es sumamente gratificante recibir de un alumno un abrazo, una palabra de aliento y encontrarlos en la calle, que te vean y te saluden con cariño y admiración.
Heréndira Corral Villegas
Nací en el seno de un hogar magisterial por así decirlo, mis padres siendo maestros nos hicieron a mis hermanos y a mí, crecer en un ambiente con olor a gis y a libro de texto.
Somos nueve hermanos, el mayor y los dos menores son varones el resto mujeres con diferencia de edad entre un año, año y medio, nuestros juegos mas que a “las comadritas” o “las comiditas” eran jugar a “la escuelita” de esas seis mujeres cuatro elegimos la profesión de docente.
Con el gran ejemplo de docentes comprometidos y de gran vocación que tuvimos de nuestros padres hemos dedicado la mitad de la vida a enseñar niños, adolescentes y ahora, en el nivel medio jóvenes llenos de inquietudes, anhelos y frustraciones.
Inicié mi carrera docente a los 18 años como maestra de educación primaria, casi siempre a cargo de grupos de primero y segundo grado, mismos que dejaron en mí grandes satisfacciones y hermosos recuerdos, después asumí el cargo de directora, hecho que me alejó del aula y trajo a mi, nuevas y desconocidas responsabilidades. Ser maestro es para mi un hermoso regalo de Dios, algo bueno he de haber hecho para que él me premiara con esta hermosa vocación, pues considero que no hay regalo mas bello que tener a tu alrededor a cientos de niños y niñas que te llenan de su inocencia y sabiduría día a día. Es la mayor oportunidad que tengo de servir y compartir lo que se, ser partícipe de la formación de niños y niñas así como de adolescentes que se incorporan a la sociedad de manera positiva y productiva.
Hace seis años, buscaba la posibilidad de incorporarme a otro trabajo, ya que recién divorciada y con tres hijos a cargo, el sueldo de directora no era suficiente para solventar las necesidades de mi familia, fue entonces que un compañero del C.E.B. “Gregorio Torres Quintero” de Navojoa, Sonora me comunicó que se estaban concursando hora de la materia de Didáctica y Evaluación Escolar y como cubría el perfil me acerqué a la prepa y fui aceptada. Desde entonces soy maestra de nivel medio superior y he de confesar inicié llena de temores al no saber que debía hacer o como tratar a mis jóvenes alumnos, con mi primer grupo aprendí que solo hace falta disposición, preparación y vocación para sacar adelante ese gran compromiso.
Me satisface el acercamiento que logro establecer con mis jóvenes alumnos, la confianza que depositan en mí, así como verlos egresar e incorporarse a un nuevo nivel académico en el cual pondrán en práctica lo que yo les enseñé, me satisface aprender cada día de ellos, su manera de percibir la vida, su positivismo, sus anhelos, me contagian de su energía y me hacen sentir joven.
Sin embargo, me entristece darme cuenta que, desafortunadamente no todos tienen la posibilidad de seguir adelante en sus estudios, me duele ver truncados los anhelos e ilusiones de muchos de ellos que por razones económicas no pueden continuar.
Afortunadamente son más las satisfacciones obtenidas en esta hermosa profesión, es sumamente gratificante recibir de un alumno un abrazo, una palabra de aliento y encontrarlos en la calle, que te vean y te saluden con cariño y admiración.
Heréndira Corral Villegas
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